Sobre el futuro del periodismo y el periodismo ciudadano

Shanye Bowman y Chris Willis en su texto Nosotros, el medio afirman que para el 2021 los ciudadanos producirán el 50% de las noticias de forma colaborativa. Esto sustentado en la progresiva participación de la audiencia sobre los medios a lo largo de la historia.

Hace algún tiempo la única forma de participación se daba a través del contacto con el autor mediante cartas, pasamos después a la participación por medio de blogs y comentarios, y actualmente llegamos a la creación colectiva de contenidos y a la emisión masiva de información digital desde los usuarios, que ahora juegan un nuevo rol.

La colaboración activa se ha trasladado también a la esfera de la producción independiente y con ello, algunas de las labores de los periodistas se han visto desplazadas o por lo menos aminoradas. Este es el caso de la reportería, en donde las comunidades en linea no solo aportan información, sino que también han comenzado a discutir y ampliar las noticias emitidas por los medios.

Partiendo de esto, podríamos decir que la construcción de la noticia se está realizando de abajo hacia arriba, es decir, que es la audiencia quien de cierta manera ha logrado estipular la agenda en conjunto con los medios. La posición jerárquica de los medios sobre sus usuarios, aunque existe, ha reducido su brecha; tanto así que ahora los denominados ‘nuevos expertos’ han empezado a usar los medios como canal de producción y difusión, sin tener formación alguna en temas de comunicación.

Un estudio realizado por Soledad Puente y Daniela Garssau -profesoras e investigadoras de la Pontificia Universidad de Chile- en el año 2011, nos habla de la experiencia de los usuarios en el periodismo ciudadano. Y aunque con el aumento de la velocidad y los cambios en el flujo de la información que caracteriza el medio digital podríamos decir que 2011 es una fecha muy antigua. considero que lo investigado allí sigue vigente no solo para Chile sino por lo menos para América Latina.

En este documento se muestra que más del 50% de los periodistas ciudadanos se dedican a escribir columnas, artículos de opinión y artículos informativos; que la información dada por ellos es de carácter local; y que a pesar de haber completado o estar realizando estudios universitarios, el 61% de los nuevos periodistas ciudadanos no tiene ningún estudio en comunicación.

Por otra parte, teóricos de las nuevas tecnologías como Chris Anderson, predicen que en el futuro los periodistas: no podrán trabajar jornada completa, ganarán menos, deberán enseñar a aficionados o en últimas trabajar por vocación más que por lucro.

A primera vista este panorama parece desalentador, no en el corto plazo (2021) pero si plantea el desplazamiento del periodista por la audiencia como una posibilidad latente. Sin embargo, si observamos que  el centro de las intervenciones de la audiencia se encuentra en el proporcionar datos sobre hechos o en dar a conocer su opinión. Aún teniendo casos como Ohmy news, en donde un grupo de 50 periodistas editan la información producida por 40mil aficionados de todo tipo, con remuneración demasiado reducida, podríamos decir que desde el periodismo aún hay mucho por hacer.

Aún sigue vigente la necesidad de contar historias e investigar, el periodista puede seguir perfeccionando esta labor en conjunto con la audiencia, ya sea teniendo en cuenta su agenda, o aprovechando la información que esta brinda de manera colaborativa. La exploración de medios, formatos y formas de relatar dentro del periodismo debe potenciarse, para poder fortalecer aquel oficio que se ha ido deslegitimando con el transcurso del tiempo.

Advertisements

Aportes de la charla de Marcelo Franco. 

Una de las ideas que me ilustró para mi proyecto (Entre Calles) en la charla de Marcelo, fue la relacionada con la desagregación de la información por “micro géneros” para que los usuarios sientan que construyeron a su gusto la forma de acceder a ella (aquí hago referencia al ejemplo de entregar un carro armado o por partes que dio Marcelo en su exposición). Esto me parece muy interesante puesto que, al hablar de apropiaciones culturales y artísticas del espacio público, es posible que cada persona de la audiencia se interese en acercarse a ello de formas diversas, así, dividir los reportajes o crónicas en aspectos o formatos diferentes permitirá a quien acceda a la plataforma ver lo que esta mas cerca de su interés, creando cercanía y “ampliando el menú” o por lo menos la forma de acceder a este.

Junto con esto, la idea del 1:2o o divulgación del contenido en no menos de 20 micro destinos me parece que podría aportarle al proyecto no solo para darse a conocer, sino también como medio futuro de financiación. El uso de redes sociales como Facebook, Twitter, Snapchat o Instagram pueden ser un abrebocas para que las personas accedan a la plataforma y descarguen la aplicación; y en caso de funcionar, se podría cobrar a quien se inscribiera en la versión premium por boletines de información más personalizados (entregados a través de mensajes de texto o pequeñas presentaciones sobre las actividades de la semana que le interesen al suscriptor). 

Finalmente, creo que la crítica realizada por Marcelo a la disposición jerárquica de contenidos en la web basada en la prensa me hizo reafirmar una vez mas que la presentación de la plataforma a través de un mapa es una muy buena opción a la hora de presentar el tipo de contenidos que quiero generar en mi nuevo medio. Ya que la importancia de las actividades no se encontrara totalmente impuesta por el medio, sino que tendrá mayor relación con las selecciones e intereses de la audiencia. 

[Reflexión 11] Estrategias de financiamiento “Entre Calles”

Como mencioné en publicaciones anteriores, Entre Calles, el nuevo medio digital que me planteo, busca informar sobre procesos de ocupación cultural y artística que muchas veces no tienen mayor patrocinador que sus ejecutores.

Por este motivo, considero que sería una buena opción contactar instituciones como la Secretaría Distrital de Cultura, Recreación y Deporte e Idartes (que en los últimos años han velado por promover dinámicas como el muralismo y el teatro en Bogotá), y conseguir de allí algún insumo o patrocinio. Sin embargo, buscando que dentro del medio tenga cabida la información de organizaciones y actividades de carácter independiente, creo que -de conseguir financiación desde estas instituciones- esta no será la mayor fuente de ingresos.

Así, propongo como estrategia principal de negocio rentable para el medio, la generación de un contenido plus para quienes hagan uso del medio desde las tecnologías móviles:

El medio se presenta como un mapa-ruta de las manifestaciones culturales y artísticas dentro del espacio público, con información actualizada a diario. Quien acceda a este podrá tener una cuenta en donde organice su propio menú informativo, con resúmenes semanales; y además tendrá la posibilidad de profundizar en las actividades de su interés desde diferentes formatos y géneros periodísticos.

Inicialmente el usuario entrará al portal de manera gratuita con 30 días de acceso ilimitado; y si gusta de la aplicación, podrá continuar con la versión “Premium” pagando una pequeña cuota mensual. De lo contrario, aunque ingresará por su cuenta y podrá organizar su menú personalizado, no tendrá acceso, ni a la profundización de las actividades, ni al boletín semanal diseñado a partir de la selección de su propio menú, que además le informará eventos de su interés según cercanía.

Otra de las estrategias que propongo es desde el uso de redes sociales como estrategia de reconocimiento y marketing. Esto porque posiblemente la mayoría de los potenciales usuarios del medio, por su edad (18 a 25 años aproximadamente) conciben las redes como fuente de información. Esta última estrategia busca en un inicio únicamente posicionamiento-reconocimiento del medio en la audiencia.

Por último, se me ocurre que al documentar intervenciones en el espacio público, una fuente de ingresos puede ser la publicidad a restaurantes, museos, bares, teatros y galerías cercanas a los puntos de intervención. Publicidad que con el tiempo y la consolidación del medio se pueda transformar en descuentos o promociones para quienes están inscritos al medio desde la modalidad Premium, y en menor medida a quienes, a pesar de no estar inscritos, usen la aplicación de manera regular o durante el primer mes.

Preguntas: Agenda cultural del espacio público “Entre Calles”

Retomando mi propuesta, la idea de este nuevo medio se centra principalmente en construir un mapa interactivo de Bogotá en donde sea posible ubicar y referenciar la mayor cantidad posible de apropiaciones culturales y artísticas desarrolladas en el espacio público, para así formular una suerte de agenda cultural por fuera de la promovida en las salas, teatros y demás establecimientos “de puerta cerrada”.

Respecto a ello, he estado pensando que aunque existirá un equipo que reporte a profundidad algunas de las actividades, dinámicas como el crowdsourcing serán determinantes para minar la información en el mapa. Para ello, considero adecuado incluir una sección de foro/clasificados en donde las personas puedan publicar las actividades a realizar y hablen de sus experiencias.

Sin embargo, viendo la extensión y la enorme cantidad de actividades que se realizan semanalmente, me pregunto si, ¿para evitar errores en la difusión de información es mas prudente establecer contactos predeterminados (en este caso, organizadores reconocidos de eventos o coordinadores de grupos que se desenvuelvan en el espacio público) para que colaboren con un informe semanal? o si al igual que aplicaciones como Waze ¿es más conveniente que sean los usuarios quienes den cuenta de las actividades, sustentándolas con una fotografía o algo similar?

Por otro lado, para empezar con el medio planteo una prueba piloto en donde se recoja información de tres de las localidades más concurridas si de apropiaciones culturales del espacio público se trata: La Candelaria, Chapinero y Teusaquillo. Pero incluso en la prueba piloto el plan de sostenimiento me resulta problemático. Partiendo de esto me pregunto, ¿qué tan viable será cobrar por patrocinio a colectivos culturales de arte callejero a través de la página como insumo adicional al cobro por acceder a crónicas y reportajes más detallados sobre algunos de los eventos? ¿qué estrategias de publicidad debe usar el nuevo medio para posteriormente poder cobrar?

 

Estefania Díaz .

 

[reflexión no. 8] Formas de reportería

Hola,

Continuando con el tema de las diferencias existentes entre la reportería realizada por medios ‘análogos’ y la realizada a través de robots, proponemos este ejercicio:

  1. Ver las siguientes entrevistas a Chris Hadfield (reconocido astronauta canadiense) y decir qué diferencias encuentran entre ellas
  2. Partiendo de la comparación anterior y lo conversado en clase responder ¿Qué preguntas de reportería utilizarían con un reportero humano y cuáles con CUBIE? ¿en qué situaciones? y ¿Por qué?

 

Lindo día,

Thomas y Estefania.

 

 

La Fotografía y el arte como formas de contar historias.

La colombiana Erika Diettes, artista visual y master en antropología,  ha explorado desde la fotografía el tema de la memoria y el duelo en Colombia, en relación con la situación de conflicto, bajo la cual el país se ha visto inmerso a lo largo de la historia.

Usando diferentes técnicas de investigación, entre las que incluye entrevistas a profundidad y observación participante, la artista se ha recorrido diversos senderos del país en busca de elementos que le permitan narrar a través de fotografías la desaparición forzada y lo que este fenómeno ha representa para la población, en especial para las familias de las víctimas.

De este proceso de investigación nacen dos de los proyectos más importantes en la carrera de Erika: Rio abajo y  A punta de sangre. Allí, en el dialogo con personas cercanas a los desaparecidos se encuentra que el rio y los objetos personales se han convertido en portadores de memoria.

001g

Rio Abajo. 2008

Teniendo en cuenta que muchos de los testimonios sobre la desaparición forzada narran que los cuerpos de las víctimas terminan en los ríos. En el proyecto Rio abajo Diettes construye imágenes en donde sumerge en agua, ropas y diferentes objetos que pertenecieron a las personas desaparecidas; con el fin de rememorar simbólicamente la presencia de aquellos que el conflicto y el río se han llevado.

Estas imágenes terminan siendo no solo el reflejo de una vida perdida por la violencia, sino que también contribuyen al proceso de duelo de quienes han perdido a sus seres queridos. Y aunque las imágenes son solamente una representación simbólica, considero que a través de ellas es posible narrar  tanto la historia de las vidas perdidas, como una parte importante del contexto en que estas desaparecen.

apunta01

A punta de sangre. 2009

Por otra parte, en A punta de sangre la artista propone un tríptico en donde el retrato de una mujer desconsolada narrando su experiencia con la desaparición de un ser querido, dialoga con el río (lugar de posible desaparición) y un chulo que, a pesar de su inexpresividad, se ha convertido en un mal augurio para las personas de sectores rurales que han perdido a seres cercanos en medio del conflicto.

Esta obra no solo pretende narrar la historia  de la desaparición en los ríos, sino que da cuenta de un proceso de investigación que, a mi parecer, tiene semejanza con los métodos de reportería utilizados en el periodismo para construir historias.

Erika Diettes es entonces una muestra de cómo a través del arte, en este caso de la fotografía, también se pueden narrar historias de interés público e incluso denunciar atrocidades como la desaparición forzada en nuestro país.

Sé bien que el trabajo de Diettes no es igual al de fotoreporteros como James Nachtwey, que narran la guerra a través de imágenes. Pero creo que la construcción de una imagen poética a partir de un largo proceso de investigación y contacto con víctimas sobre temas como el tratado por esta fotógrafa, tienen también un gran impacto y una enorme utilidad a la hora de narrar el mundo.

 

Estefania

“Entre Calles”

bogota-graffiti-bike-tour

Con Entre calles planteo la construcción de un medio digital, en donde se puedan referenciar las diferentes apropiaciones artísticas y culturales sobre el espacio público Bogotano, a través de un mapa interactivo que pueda ser utilizado por la audiencia para ubicarse en la ciudad con respecto al tema.

Se buscará entonces no solo referenciar las actividades a partir de aspectos como fecha, hora, lugar y ejecutores; sino que a su vez, se harán algunas crónicas y reportajes de las más destacadas, diferenciándolas por el tipo de apropiación ( desde el teatro, la música, o el grafiti, entre otros). Configurando así, tanto una agenda cultural del espacio público en Bogotá, como una recopilación periodística que vincule a la audiencia (mayoritariamente jóvenes entre los 18 y 25 años) con nuevas formas de transitar y habitar la ciudad desde las ocupaciones culturales, que al pertenecer al espacio público se han concebido muchas veces como marginales, frente al arte de salas.

Imagen de: Bogota graffiti bike tours