No basta con leer y escribir

Muchos creen que el periodismo como profesión se está extinguiendo pero al mismo tiempo las escuelas y facultades de periodismo no dejan de admitir y graduar estudiantes con el título de periodistas, reporteros, comunicadores. Es indudable que un buen periodista en nuestra época no sólo debe contar con buenas habilidades de escritura, sino también de fotografía, creación y edición de video, administración de empresas, tecnología y desarrollo de sitios web, entre otras. La instrucción del periodismo tradicional se centra en hacer memorizar al alumnado las preguntas de la pirámide invertida, la importancia y forma de conducir la verificación de fuentes, los géneros, las estrategias de reportería, la edición, entre otros asuntos. En este contexto mi pregunta surge de la transición que parece estar viviendo la profesión, ¿ofrecen las instituciones académicas programas que instruyan a los futuros periodistas en todas las áreas que el mercado laboral y la realidad globalizada les exige? Mi respuesta es un sí parcial.

El primer paso que surtí para responder a la pregunta fue buscar el ranking de universidades que dictan programas relacionados con periodismo. Específicamente revisé la medición QS World University Rankings 2015 en la categoría Comunicación y Estudios de Medios. Los resultados arrojaron una lista de universidades y de esta enumeración revisé varias instituciones. En esta entrada mencionaré los temas que abarcan algunos de los programas  académicos que revisé y que tienen relación con la pregunta formulada.

La escuela de periodismo de la Universidad de Texas en Austin, ubicada en el cuarto puesto, menciona en su curriculum para el programa de pregrado que se dictan clases referidas a los temas críticos en el periodismo moderno y las sociedades democráticas, relato de historias a través de herramientas digitales como imagen, audio y video. También existe un enfoque en escritura, reportaje y edición de contenidos para el impreso, espacios de radiodifusión y la web. Aunado a esto, más adelante en el currículo, se plantean énfasis en temas sociales como por ejemplo: mujeres, grupos minoritarios, asuntos internacionales, ambiente, salud pública, religión y economía. En la escuela de periodismo y comunicación de masas de la Universidad de Wisconsin Madison se repiten varios de los cursos que se incluyen en el programa de la Universidad de Texas. La Universidad de Wisconsin tiene en particular un curso en su programa de pregrado sobre prácticas de comunicación de masas que se propone enseñar los elementos tradicionales para diseñar y presentar historias online e introducir a los estudiantes a las herramientas técnicas de diseño de páginas web, HTML, audio digital y edición de vídeo. Por último, quisiera mencionar la escuela de periodismo de la Universidad de Standford, en esta hay una concentración especial en narración de datos a través de la computación y el diseño. En el video promocional se dice que la fortaleza de la escuela es el periodismo de datos y la habilidad de transmitir esta información a través de formatos innovadores que permiten crear las herramientas multimedia. Esta escuela se halla en el corazón geográfico e histórico de Silicon Valley y ven en esta situación un gran potencial para la producción periodística que logran los estudiantes.

Tal como lo concluí en clase, al parecer es posible ir a la universidad para aprender herramientas tecnológicas, sin embargo, por las aulas no está pasando como una prioridad la ideación de modelos de negocio sostenibles para el oficio. No se atisba en ningún programa alguna clase de administración o de innovación empresarial que habrían de servir para crear un proyecto auto sostenible de producción periodística. Al parecer, estas discusiones se están dando en otros espacios y hasta de pronto en otros hemisferios diferentes al norte global; en lugares donde la precariedad en la variedad y diversificación de medios de comunicación impulsa a los periodistas a buscar crear sus propios proyectos antes de pasar a ser empleados, para así, contribuir a una mejor calidad del periodismo. Colombia podría ser uno de estos espacios. 

Ranking

1. UNIVERSITY OF SOUTHERN CALIFORNIA: http://annenberg.usc.edu/school-journalism/admissions/usc-annenberg-training-leaders-future

2. Wisconsin Madison: http://journalism.wisc.edu/undergraduate/

3.Standford – Journalism: http://journalism.stanford.edu/

4.The University of Texas Austin: http://journalism.utexas.edu/undergraduate/curriculum

Luisa G.

La primera prueba: ¿necesitan los agricultores y ganaderos casanareños un medio?  

Creo que varias de las preocupaciones sobre la viabilidad del medio se basan en si realmente existe esa necesidad de información. Puede que yo identifique una audiencia pero que tal como no existe un medio parecido en este momento en Casanare, sea porque quizás no existe esa tal audiencia o porque no es tan buena idea la revista. Para lograr identificar la probable audiencia e intentar rastrear sus intereses y sus hábitos de consumo, se me ocurre que puedo hacer tres cosas. La primera, y es que hace poco hice un artículo sobre la ley Zidres para un diario de mi facultad que trata sobre el agro, la idea sería difundirlo por correo electrónico, redes sociales y eventos del sector, a las personas específicas que hacen parte de los gremios para preguntarles si les interesa el tema y si les puede servir en su oficio. De otro lado, se me ocurre probar con una encuesta online. De la misma forma divulgaría la encuesta a personas de la región para que comenten si les interesaría una revista especializada en el agro. También pienso que lograr entrevistas con varios personajes del sector con el objeto de consultar qué medios consultan y para qué, puede ser de ayuda. En ese orden de ideas creo que podría probar con las tres metodologías y así me acercaría más al intento de delimitar y conocer la eventual audiencia de “El Caporal”.

El arte de vender revistas o de conquistar con buen periodismo.

periodismo-negocio-financiacion-indievoices-media_factory_EDIIMA20131122_0612_5Leyendo para la clase pasada y durante la sesión, escogí algunas estrategias que me gustaría integrar para hacer de “El Caporal”, una revista rentable y viable. La idea es recibir fondos de diferentes fuentes de financiación. En un primer momento, ya que el propósito del medio es que se enfoque en los temas alrededor del agro en el departamento de Casanare, he pensado que a quienes más les interesaría pautar en ésta es a las casas comerciales de insumos, a las empresas de fumigación, a los molinos, los distribuidores y demás actores comerciales involucrados en el sector. De esta manera, sin tener que depender exclusivamente de la publicidad, si pienso que en su mayoría los fondos provendrían de esta fuente, sería el ítem principal del modelo de negocio.

De otro lado, como lo expliqué en otras entradas a este blog, la revista es un semanario y tiene una versión física que estará adaptada a todos los formatos (tablets, celulares y demás) y una versión web gratis. La primera de las versiones mencionadas tendrá un mes de consumo premium. Esto quiere decir, la persona que quiera conocer el material que producimos tendrá un mes gratis al cabo del cual sólo podrá seguir accediendo a este a través del pago de la suscripción. Aún estoy revaluando el fin que tendrá la versión gratis en web. Siento que lo más importante de esta será servir de medio para la comunicación directa y personalizada con toda la audiencia. Desde la página web se hará el manejo de redes y se publicará sólo parte del producto de la revista. Ahora escribiendo se me ocurre que podemos publicar en la web algunos de los artículos más trabajados de manera incompleta, esto para incitar a las personas que les interese o tengan alguna utilidad en leerlos, a adquirir si quiera ese material particularizado por un precio porción, o mejor aún, a suscribirse a la versión completa.

De otro lado, en referencia al pago de la suscripción planearía implementar una estrategia más amplia. Para esto pienso que iría a tientas sin hacer un estudio serio de las necesidades y tendencias de consumo de mi audiencia: personas que se dedican a actividades relacionadas con la agricultura y la ganadería en Casanare. Puedo imaginarme que la suscripción podría permitir a los usuarios tener descuentos en alguna de las aerolíneas que operan en Casanare por ejemplo, también descuentos en las casas comerciales y en asesorías técnicas agrícolas o profesionales en general. Podríamos además lograr alianzas con varios restaurantes y establecimientos de entretenimiento, donde los suscriptores tendrían privilegios. De otro lado, los suscriptores tendrían derecho a invitaciones de cortesía a foros y eventos que se den en torno a los temas de la revista y que se desarrollen tanto a nivel local como nacional e internacional. Luego de haber posicionado la revista creo que se podrían crear una serie de foros patrocinados por la marca y en los que ampliemos las discusiones que iniciamos en los artículos del medio.

Por último, se me ocurrió que podría implementar el “Laboratorio comunitario de periodismo”del que hablaba la lectura de “Digital First”. Esta idea aún está muy nebulosa porque me lo imagino como la alianza de la revista con algún establecimiento de la capital, Yopal. En este lugar se ambientaría un espacio en el cual se reunirían los periodistas, estudiantes y ciudadanos interesados, a aportar a las historias y proyectos periodísticos de la revista. Tengo muchas dudas al respecto pues no sé cuál establecimiento podría ser teniendo en cuenta el tipo de audiencia. Siento que podría llegar a ser discriminatorio y restringido dado que el departamento no se reduce a la capital y mucho menos la actividad y las dinámicas del agro se dan sólo allí. Quisiera pensar que es factible llevar a cabo laboratorios comunitarios móviles en cada municipio, por ejemplo, dos visitas a municipios al mes con todo el consejo editorial. Esto podría ser una oportunidad para ganar más audiencia, darnos a conocer y captar más historias que quizás no sean cubiertas por otros medios.

[anuncio especial] Beca LíderAndes, Anímate a donar!

Ref: Beca LíderAndes12821578_1965832656975973_6943628709374655466_n

Hola! aquí les envío detalladamente la información que quería transmitirles hoy en clase. Se las voy a pegar tipo mensaje de correo electrónico por si quisieran compartirla con alguien más.

Les comparto de una vez el link para pagos en linea con tarjeta de crédito, débito o PSE. En este caso el mínimo de donación es de 10.000 COP.

Como les conté, cualquier monto aporta a la causa por lo que el próximo martes estaré pendiente de si quisieran donar en efectivo. Nuestra campaña acaba el viernes de la siguiente semana, por lo mismo, anímense a donar! Continue reading

Preguntas Proyecto: El Caporal

Pensando sobre mi proyecto de medio me han surgido varias dudas. De un lado, yo había planteado que la revista se publicaría en una versión física y una versión digital. Los suscriptores tendrían acceso a la versión física y al contenido de la versión física adaptado a los formatos de dispositivos tablets, móviles y demás. La versión digital sería de libre acceso en la web. Mi pregunta en torno a esto sería, ¿el contenido de la web ha de ser diferente al contenido de la versión física? Debería restringir la información de libre acceso en aras de justificar el hecho de pagar por la suscripción, como si en consumir la impresa hubiera un “plus”. O en cambio, debo buscar otros mecanismos para justificar el atractivo de la suscripción y publicar lo mismo en la web y en la revista diagramada.

De otra forma, el semanario tiene un enfoque regional y su cubrimiento se basa en los temas agrícolas y ganaderos de incidencia local. En un punto de la sesión sobre los proyectos me dijeron que según lo que yo planteaba la revista sería “técnica”, a lo que yo asentí. Ahora siento que no estoy segura de eso ¿El que la revista trate sobre temas de agricultura y ganadería la hace técnica? Principalmente lo que no pretendo es que la información a publicar sea netamente científica, especializada e inaccesible para la audiencia. También en ese sentido me preocupa que no puedan trabajar periodistas en el medio sin que tenga algún conocimiento especializado en el agro. La revista busca ser informativa y ofrecer análisis del sector  útiles a los agricultores, campesinos, ganaderos y de manera extendida a toda la población casanareña. Esta última pregunta no es fácil de plantear, a lo que apunto es a pensar si es indispensable que tal como se conceptualiza la revista esta deba ser inherentemente “técnica”. 

Temer o creer

blog¿La construcción del lenguaje, per se: humano, cambia en su reproducción a manos del sistema operativo de una máquina? ¿Significa lo mismo hablar frente a un panel que hablar con una vista humana? ¿Existen sensaciones distintas en el contacto entre humanos y el contacto entre un@ human@ y un robot como CUBIE? ¿La ciencia ya superó a su propio creador?. Más que una respuesta conclusiva a qué tipo de preguntas utilizaría con un reportero humano y cuáles con CUBIE, siento que el ejercicio me produce muchas preguntas, mucho por explorar, mucho por experimentar y mucho por temer. Considero que las preguntas como construcción semántica no difieren mucho del reportero humano a las que haría CUBIE. Las palabras y sus significados están dados previamente por el ser humano y por ende, la máquina no habrá de distanciarse del sujeto, verbo y predicado y en general, de las estructuras gramaticales de un idioma.

Ahora bien, ¿formularía las preguntas idénticamente con un reportero humano y con CUBIE? No, definitivamente no. El dialogar con alguien, el estar en este mundo, sigue siendo una experiencia que se compone de momentos y otras experiencias. Comunicarse con otro ser sintiente, psicológico, “moral” y cognoscitivo, es una experiencia. Esa experiencia se fundamenta en el fenómeno de la habla y de la escucha. De la producción y la recepción del mensaje, pero además, del procesamiento del mensaje, de la reacción emocional que esto puede llegar a producir y de un sin número de procesos que se generan según cada ser, según la situación, modo, tiempo y lugar. Con un reportero humano yo haría las mismas preguntas que se hacen en el caso de CUBIE, ¿Estamos solos en el mundo? Sin embargo, en el desarrollo de esa pregunta y la consiguiente respuesta, aplicaría mucho de lo que hizo Peter Mansbridge. Habrían risas, contacto, control del tono de voz, entonación natural y a propósito, movimiento espontáneo de las manos, interacción, pausas estratégicas, gestos espontáneos, humanidad.

Siento que usaría a CUBIE en aquellas encuestas masivas que terminan cuantificando seres y cifras. Usaría al reportero humano para entrevistar a Obama ahora que termina su gobierno y las elecciones presidenciales parecen estar siendo catapultada por un personaje como Trump. Usaría a CUBIE para cosificar a cada persona en una recolección de datos sobre el calentamiento global y para poder codificar lo que tienen que decir en una encuesta al respecto. Usaría a un reportero humano para entender lo que están sintiendo y pensando en este momento los musulmanes que viven en Europa tras los ataques terroristas.

Supongo que no se puede ser reticente y cerrado al cambio. Como dije antes, este ejercicio me produce ansias de probar, experimentar y conocer. Considero que sólo a través de ese proceso podríamos tener criterios para aprovechar a CUBIE en ejercicios periodísticos y desecharlo en situaciones que aún siendo útil, serviría con mejores propósitos la mente humana y la complejidad de los seres.

Experiencia a través de la escucha

Uno de los mejores ejemplos de periodismo “por fuera del texto” es el interesante proyecto, Radio Ambulante.

De eso se trata Radio Ambulante, una iniciativa de una pareja de latinos radicada en San Francisco, California. Ella, una emprendedora colombiana, Carolina Guerrero, y él uno de los jóvenes escritores más reconocidos del continente, y editor asociado de la revista Etiqueta Negra: Daniel Alarcón. Crónicas radiales, escritas con la filigrana de la literatura pero con la fuerza oral de las voces de los protagonistas y el narrador. Un esfuerzo por el rescate de la radio bien hecha, puesta al servicio de múltiples plataformas virtuales y emisoras aliadas en todo el continente”.

Son varios los podcast que publica radio ambulante a través de su página. Unas crónicas más interesantes que otras, pero siempre, con un toque de originalidad, de calidad periodística y de estética narrativa. Es envidiable en parte el tacto que tienen para escoger las intervenciones adecuadas y los recortes útiles. Radio Ambulante recorre todo el subcontinente con un tono latino, fresco y realmente pintoresco. “Pintoresco”, digno de ser latino. La mayoría de las historias parecen de no creer. Son casi que macondianas. Transversales a muchos problemas sociales de nacionales e inmigrantes, y retratos de lo que se habría de denominar nuestra “idiosincracia”. Aquí les comparto uno de los más recientes podcast: “contra la gastronomía peruana”. Disfrútenlo, pueden escucharlo mientras van de camino al trabajo,  a la universidad, en transmilenio, en el carro…