Hologramas: un mundo de posibilidades

La realidad aumentada ha comenzado a ser parte de cómo se piensa hoy en día el periodismo. El desarrollo de historias donde la interacción con el usuario es un factor importantísimo ha venido en auge. No obstante, la realidad aumentada aún está en exploración dentro del mundo del periodismo y los contenidos que se producen aún carecen de opción de brindar un verdadero plus al usuario con respecto a las historias.

Esto lleva a una pregunta esencial, ¿cómo potencializar los beneficios de la realidad aumentada a la hora de contar historias, de ingeniar nuevas formas narrativas, de explorar nuevas mezclas de formatos? La respuesta la tienen los hologramas.

Los hologramas son fotografías tridimensionales que permiten tener una visión más amplia del objeto o persona retratada. Para el mundo del periodismo este tipo de fotografía e interacción se puede describir como un formato que permite potencializar la plataforma que representa la realidad aumentada a nivel narrativo.

Los hologramas son una ventana de oportunidades para contar historias en el futuro mediano y lejano. Ya se están haciendo adelantos para mejorar esta herramienta, como los lentes de Microsoft, que permitirán visualizar holograma. No obstante, aún se ve lejano el futuro donde los hologramas serán parte de nuestra vida diaria.

Por el momento, lo que sí se puede especular es con respecto a las ventajas que traerá el poder narrar con hologramas. Un ejemplo puede ser el de transportar a los usuarios a los lugares de los hechos, que no sea necesario narrar qué está pasando en Siria o en zonas apartadas de Colombia sino que de verdad la audiencia pueda experimentar el estar allí e informarse mediante narrativas transmedia. Darle la oportunidad al usuario de que sea el que elige qué ver, a dónde ir y a qué ritmo mantener la forma como se absorbe la información.

Otro beneficio de esta forma de formato puede ser el poder hacer más interactivas y reales las entrevistas. Que el usuario no se limite a ser un observador de lo que acontece sino que además pueda interactuar y hacer parte. Esto puede ir de la mano con los adelantos que están realizando en Japón para lograr hacer tangibles los hologramas.

Sin embargo, este nuevo formato o su forma de consumo representan nuevos problemas para el periodismo debido a que implica un cambio a una nueva plataforma como lo es la realidad aumentada. Es decir, se corre el riesgo de que las plataformas web se puedan ver afectadas y que los proyectos transmedia y cuya plataforma se basa en hologramas sean las que lideren las nuevas formas de contenido.

 

Mis dos preguntas: medio de crónicas

Inicialmente mi medio solo contemplaba hacer crónicas de manera escrita, no obstante, gracias a la retroalimentación esto ha cambiado un poco. La idea es abarcar también videoreportajes y audios -en forma de podcast- que retraten historias y vivencias en Bogotá. Sin embargo, la crónica puede abarcar varios temas y aspectos. Esto me deja una primera duda:

  • ¿Abarcar temas sociales, políticos y económicos que se desarrollen en la ciudad o abrir la posibilidad de hacer historias más ‘light’?

La segunda duda va más enfocada a la financiación. La idea es abrir una sección de cultura acerca de la movida en ese ámbito en Bogotá, y a partir de esto hacer publirreportajes. El problema radica en que el ámbito cultural de la ciudad es muy grandes porque abarca gran cantidades de actividades.

  • ¿A qué actividades delimitar la sección de cultura del medio de tal forma que sea factible utilizarlo para hacer publirreportajes pero también dar buena información?

Había pensado empezar a delimitar por obras de teatro y restaurantes, pero todavía no está concreto.

Crónicas, videoreportajes, audio se y cultura

La idea de este medio es crear contenido basado en crónicas que pueden ser escritas, en vídeo y en audio, en donde se desarrollen historias cuyo escenarios sea Bogotá y sus zonas aledañas del Área Metropolitana como la Sabana, Sumapaz, Soacha, Sibaté o Facatativá. Si bien hay muchos portales con crónicas y reportajes escritos, el plus de este nuevo medio es que trata de explorar otros formatos que no tienen tanto manejo en la parrilla de medios colombiana, como el audioreportaje.

En cuanto a cultura, la idea del medio es estar pendiente de la jugada cultural de la ciudad en cuanto a conciertos, obras de teatro o exposiciones de arte que puedan ser de gran interés.

[reflexión n.4] Sobre la agregación y los medios

 

Logos_tv_colombiana

Steve Buttry mencionaba en su texto que la agregación y la curación son técnicas de uso de contenido de otras fuentes para proveer contenido a la audiencia. Se trata, según él, de la superposición de espacios en un espectro, con reportaje original de un lado, y agregación mecánica del otro. En Colombia, Pulzo es el portal pionero en esta técnica de curación y agregación de contenidos.  La entrada de Pulzo al ecosistema mediático colombiano no ha dejado de ser problemática para otros medios, lo cual quedó demostrado con la carta que Andiarios dirigió a Pulzo en mayo de 2014 solicitándole dejar de utilizar contenido de sus medios sin autorización. A raíz de esta carta se ha abierto el debate sobre si la agregación implica plagio y hurto del trabajo de los productores originales del contenido, o no. Para el director de Pulzo, Guillermo Franco, es totalmente diferente el “copy-paste” de la agregación. Según este, la agregación no implica plagio en la medida en que haya buenas prácticas de agregación como correcta atribución, entrecomillados, uso de más de una fuente, enlace a las fuentes originales y valor agregado a la información.

Teniendo en cuenta las pautas que debe seguir un buen agregador, en esta reflexión queremos proponer un ejercicio sobre dos notas que se produjeron respecto al video “viral” publicado por la F.M. sobre la conversación entre el ex viceministro del Interior, Carlos Ferro y el capitán de la policía, Ányelo Palacios. Uno, es el artículo de Pulzo: ¿Vicky Dávila y la F.m. violaron intimidad del viceministro con la publicación del video? Y el otro, el artículo de Juanita León en La Silla Vacía, que es agregado por Pulzo en la primera nota mencionada.

A la luz de estos dos tipos de contenido quisiéramos proponer tres cuestionamientos. La primera es si Pulzo cumple a cabalidad los requisitos de los que habla su director para hacer una buena curaduría de contenidos. La segunda es cuál sería el valor agregado que le da en este caso el Pulzo a la información. La tercera es si, a través del contraste entre las dos notas, puede llegarse a una conclusión sobre si el periodismo es agregación o si en cambio existen diferencias evidentes.

La crisis está en otro lado

Instrumentos, como el internet, han cambiado la dinámica en la forma en cómo se venía haciendo periodismo y, sin duda, han generado un golpe a los periodistas en su hacer. Le han dado el poder de interactuar a la audiencia con lo que producen los medios y, asimismo, les permitió entrar en un campo en el cual nunca habían entrado: contar historias, tal y como lo afirma en su texto Omar Rincón. No obstante, si bien el uso del internet o que cualquiera con cámara pueda hacer una nota sobre un hecho ha permitido a los ciudadanos tener mayor voz y aumentar su capacidad de influencia, no es muy acertado afirmar que el periodismo esté en crisis. El periodismo no está en crisis, está en una transición en la cual está trasmutando, aprendiendo, llevando a los periodistas y medios a innovar y aumentar su capacidad creativa ante nuevos retos.

Por ejemplo, el internet es un mundo de oportunidades al cual el periodismo no ha sabido sacar sacarle provecho. Aunque la premisa de la crisis de la que habla Rincón es que la audiencia se haya metido en el terreno de los periodistas contando historias, la verdadera razón por la cual el periodismo parece estar en crisis es porque no entiende a sus usuarios, perdió su capacidad de narración, no innova, no saca provecho de la múltiple parrilla de herramientas en cuanto a formatos que brinda la red. La masa no ha derrotado al periodismo contando historias, lo que ha hecho es saber utilizar herramientas como el internet para su propio interés.

Un ejemplo que parece que reforzar la premisa de Rincón es el periodismo ciudadano, pero no es tan así. Si bien tampoco lo contradice, el ejercicio del periodismo ciudadano bajo el cual la audiencia se vuelve emisor de mensajes ayuda a mostrar que al periodismo no lo han derrotado. Más bien muestra su vigencia y que la crisis es más una falta de abrirse ante nuevos escenarios y herramientas, como es debido. El periodismo sigue siendo el motor que muestra, investiga, demuestra, critica. Así que, volviendo al ejemplo que detallábamos, el periodismo ciudadano no tiene trascendencia sin los periodistas. Este no busca derrotarlos, busca su atención e influencia.

Si bien la premisa de Rincón toca el hecho de que la audiencia se adentró en el mundo de contar historias, eso no es periodismo y no pone al oficio en una crisis. Porque aún para replicarse, la audiencia necesita del periodista. La verdadera crisis está en cómo el periodismo está afrontando la aparición de nuevas plataformas y formatos.

Sebastián Narváez Cárdenas.